45 consejos para reducir la huella de carbono

La huella de carbono mide el impacto de sus actividades en la cantidad de dióxido de carbono (CO2) producida durante la combustión de combustibles fósiles, y se expresa en toneladas de CO2 emitidas.

Los expertos mundiales proponen un límite de aproximadamente 2 toneladas por persona y año. La media mundial actual es de 4 toneladas por persona, con grandes variaciones entre los países.

Las medias nacionales son de aproximadamente 20 toneladas en los Estados Unidos de América, 9 en el Reino Unido, 3 en China y 1,2 en la India.

Se calcula que las actividades individuales suponen alrededor de un 45% de la “huella” de cada uno, y que el resto corresponde a emisiones generadas por servicios de los que uno se beneficia.

Aunque son necesarias acciones individuales y sistémicas para que se consiga alcanzar la meta propuesta, es mucho lo que cada uno de nosotros puede hacer para reducir su propia huella de carbono. Como se verá a continuación, las acciones destinadas a reducir las emisiones de carbono pueden ser muy beneficiosas para la salud.

A continuación figuran algunas sugerencias sobre las medidas que se pueden tomar para reducir las emisiones relacionadas con el transporte, la alimentación, el consumo doméstico de energía, el consumo de agua y la gestión de los residuos:

Reducir la huella de carbono con medidas sobre el Transporte

1. Vaya al trabajo o a la escuela andando, en bicicleta, compartiendo el automóvil con otras personas o en transporte público.

Por término medio, se emiten más de 2,5 kg de CO2 por cada litro de combustible que consume el motor de un automóvil.

 

2. Evite los viajes cortos en automóvil. El consumo de combustible y las emisiones de CO2 son mucho mayores cuando el motor está frío. Está comprobado que la mitad de los viajes urbanos en automóvil son de distancias inferiores a 3 km, que se pueden recorrer fácilmente andando o en bicicleta.

3. Evite el exceso de velocidad porque aumenta el consumo de combustible y la emisión de CO2. A velocidades superiores a 120 km/h, el consumo de combustible es un 30% mayor que a 80 km/h. Las marchas largas (4ª, 5ª y 6ª) son las más económicas desde el punto de vista del consumo de combustible.

4. Viaje en tren. Una persona que viaje sola en automóvil produce tres veces más CO2 por kilómetro recorrido que otra que viaje en tren.

5. Busque alternativas al avión. Los viajes en avión son la fuente de emisión de CO2 que tiene un crecimiento más rápido. Si tiene que volar, considere la posibilidad de “compensar” su emisión de carbono. Hay organizaciones que calcularán las emisiones que haya producido e invertirán el dinero en energías renovables.

6. Desarrolle opciones de transporte activo. Prepare las ciudades y otras poblaciones para el transporte activo, dotándolas de carriles seguros y accesibles para los peatones y los ciclistas.

7. Refuerce los sistemas de transporte público. Convierta el transporte público en una alternativa segura, cómoda y asequible. A la hora de seleccionar los vehículos preste atención a su impacto en las emisiones.

Reducir la huella de carbono con medidas sobre la Energía

8. Baje la calefacción. Bajando la temperatura en tan sólo 1 ºC puede reducir la factura energética de su familia en un 5 a 10%, y evitar la emisión de hasta 300 kg de CO2 al año.

9. Baje la refrigeración. Los aparatos de aire acondicionado consumen mucha energía. En general son de 1000 W y producen una emisión de 650 g de CO2 por hora. Use estos aparatos de forma ahorrativa y busque el modelo con mayor eficiencia energética.

Una alternativa son los ventiladores. En países donde el calor es seco, los refrigeradores de agua son igual de eficaces y consumen mucho menos energía que los aparatos de aire acondicionado. Apague los ventiladores en las habitaciones que no esté utilizando.

10. Programe el termostato para reducir el consumo de la calefacción o la refrigeración por la noche o mientras esté fuera de casa. Sólo con esta medida, dicho consumo se puede reducir en un 7 a 15%.

 

11. Instale un buen aislamiento. Esta es una de las medidas más eficaces para reducir las emisiones de CO2 y ahorrar energía a largo plazo. La pérdida de calor a través de las paredes, tejado y suelo suele representar más de un 50% de las pérdidas totales de calor. Aísle las calderas de agua caliente, las tuberías de la calefacción central, las ventanas (véase más adelante), tejados, suelos y huecos de las paredes, y ponga papel de aluminio detrás de los radiadores. Además, un buen aislamiento reducirá la entrada de calor en zonas de clima tropical y durante las olas de calor.

12.  Cambie las ventanas antiguas por ventanas de doble cristal. Aunque esto requiere una inversión considerable, puede reducir a menos de la mitad la energía perdida a través de las ventanas, resultando rentable a largo plazo.

13. Cambie de lugar el frigorífico y el congelador. Si están cerca de la cocina o la caldera consumirán mucho más energía que si están separados.

14. Descongele periódicamente los frigoríficos y congeladores antiguos. Todavía mejor sería sustituirlos por modelos nuevos, que tienen ciclos de descongelación automática y en general consumen la mitad de energía que sus predecesores. Al comprar nuevos aparatos (frigoríficos, lavadoras, lavavajillas, etc.) elija los de mayor eficiencia energética.

15. Preste atención a la programación de los aparatos. Si pone su frigorífico al máximo, no sólo consumirá más energía, sino que los alimentos se pueden estropear antes por congelación.

16. No meta comida caliente en el frigorífico. Ahorrará energía si deja que se enfríe antes de meterla en el frigorífico.

17. No caliente demasiado el agua. No es necesario que el termostato de la caldera esté programado a más de 60 ºC.

18.  Apague las luces cuando no las necesite. Apagando las luces de las habitaciones que no esté utilizando puede ahorrar aproximadamente 60 euros al año y evitar la emisión de 400 kg de CO2
al año.

19.  Utilice bombillas de bajo consumo. Cada una de estas bombillas puede ahorrar hasta 60€/año y evitar la emisión de 400 kg de CO2 a lo largo de su vida útil; además duran 10 veces más que las bombillas ordinarias. Aunque son más caras en el momento de comprarlas, resultan más baratas a lo largo de toda su vida útil.

Las bombillas de bajo consumo y las bombillas LED duran de 6.000 y 15.000 horas, es decir, hasta 15 veces más que las bombillas convencionales. Además utilizan menos electricidad, hasta una quinta parte de lo que consumen las bombillas incandescentes normales.

Esto hace que, para el consumidor, una bombilla de bajo consumo de 23 vatios que dure 6 años resulte unos 100 euros más barata que utilizar varias bombillas convencionales de 80 vatios durante el mismo periodo de tiempo (cálculo de la Unión Europea basado en una tarifa eléctrica de 0,136 euros por kilovatio-hora).

20. No deje los aparatos en modo de espera. Utilice el botón de encendido y apagado del aparato. Cuando un televisor está encendido 3 horas al día (la media europea) y en modo de espera durante las 21 horas restantes, el 40% del consumo de energía corresponde a este último periodo.

21.  Desenchufe el cargador del teléfono móvil cuando no lo esté utilizando. Aunque no esté conectado alteléfono, sigue consumiendo electricidad. Se calcula que dejándolo enchufado todo el tiempo se desperdicia un 95% de la energía consumida.

22. Si puede, cámbiese a la electricidad verde. Con ello contribuirá a reforzar las fuentes de energía renovable.

23.  Busque alternativas a los combustibles de biomasa. Las tecnologías bioenergéticas, las cocinas mejoradas con chimenea y los combustibles más limpios, como el queroseno o los gases licuados
del petróleo, pueden tener un impacto positivo en la eficiencia y las emisiones, y reducir los riesgos relacionados con la contaminación del aire de interiores.

Reducir la huella de carbono con medidas sobre la alimentación

24. Reducción de la ingesta de productos animales en los países desarrollados. Los países industrializados deben reducir su consumo de carne, que en la
actualidad es de 224 g/persona/día. La convergencia mundial en 90 g/persona/día tendría un efecto significativo en las emisiones de carbono y la salud.

A su vez, el aumento de la ingesta de carne en los países de bajos ingresos podría reducir el retraso del crecimiento infantil.

25. Consumo de productos locales y de temporada. En general, los alimentos frescos de temporada producidos localmente requieren menos energía. Además
reducen el consumo de combustible relacionado con su transporte.

26. Reducción del despilfarro de alimentos. Compre o pida sólo lo que necesite.

Entre octubre de 2015 y septiembre de 2016 los hogares españoles tiraron a la basura 1.245,9 millones de kilos de alimentos en condiciones de ser consumidos

27. Reciclado de la basura orgánica. En la Unión Europea, el metano liberado por los desechos biodegradables en descomposición en los vertederos representa aproximadamente un 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Usted puede ayudar a eliminar este problema reciclando sus desechos orgánicos o convirtiéndolos en abono orgánico si tiene un jardín.

Reducir la huella de carbono con medidas sobre el consumo de agua

Medidas de conservación del agua en el exterior (jardines):

28. Conservación del agua utilizada en el domicilio. La recolección y utilización del agua “gris” para el lavado, el baño, el riego de los jardines y el ganado ayudará a conservar el agua potable.

29. Recolección del agua de lluvia de los tejados. Almacenándola en tanques, las comunidades dispondrán de una fuente alternativa de agua potable y no dependerán exclusivamente del agua subterránea.

30. Elevación de las bombas manuales para proteger el agua potable de la contaminación durante las inundaciones.

31. Irrigación de jardines particulares (en entornos secos). Utilización de métodos de barrera (vallado, obstrucción de canales, inspección de presas y diques) para recoger el agua de la lluvia y retenerla el tiempo suficiente para que impregne el suelo (reducción del escurrimiento), con lo cual se elevará la capa freática y, en consecuencia, la disponibilidad de agua potable.

Medidas en el interior de la vivienda

32. Hierva menos agua. Si para hacerse una taza de té sólo hierve el agua necesaria para ello, podrá ahorrar mucha energía.

33. Cubra las ollas cuando cocine. De ese modo podrá ahorra mucha energía en la preparación de la comida.

34. Evite beber agua embotellada. Si es posible, evite beber agua embotellada, porque tiene grandes costos ambientales y económicos relacionados con las botellas de plástico y el transporte.

35.  Dúchese en vez de bañarse. Así consumirá cuatro veces menos energía. Para potenciar al máximo el ahorro de energía, evite las duchas de alta presión y utilice duchas de bajo flujo, que son más baratas y proporcionan el mismo bienestar.

36. Cierre el grifo. Si cierra el grifo mientras se lava los dientes puede ahorrar varios litros de agua al día.

37. Utilice la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos. Si necesita utilizar una máquina a medio llenar, utilice el programa económico o de media carga. Tampoco es necesario que las temperaturas sean muy elevadas. Los detergentes actuales son tan eficaces que pueden lavar la ropa y la vajilla a temperaturas bajas.

38. Use la secadora sólo cuando sea absolutamente necesario. Cada ciclo de secado produce más de 3kg de emisiones de CO2. El secado natural de la ropa es sin duda el mejor . La ropa durará más y la energía utilizada es gratuita y no contaminante.

Reducir la huella de carbono con medidas sobre la gestión de desechos

39. Recicle lo máximo posible. Separe el vidrio, papel, cartón, plástico y latas del resto de la basura, y métalos en los correspondientes contenedores. El reciclado de una lata de aluminio ahorra el 90% de la energía necesaria para producir una nueva lata: ¡9kg de emisiones de CO2 por kg de aluminio! Por 1 kg de plástico reciclado, el ahorro es de 1,5 kg de CO2; por 1 kg de vidrio reciclado, de 300 g de CO2, y por 1 kg de papel reciclado, de 900 g de CO2 y metano, en comparación con lo que se produciría si fuera a parar a un vertedero.

Prana envasa en vidrio debido a las propiedades beneficiosas para el medioambiente que tiene el cristal, y las posibilidades de reutilización y reciclado.

40.  Logre que las autoridades locales pongan a su disposición servicios de reciclaje. Haga presión para que creen instalaciones adecuadas de recolección y eliminación.

41. Reduzca sus desechos. La mayoría de los productos que compramos causan de una forma u otra emisión de gases de efecto invernadero, por ejemplo durante su producción o distribución. Si se lleva el almuerzo en una fiambrera reutilizable en vez de en una desechable, ahorrará la energía necesaria para producir nuevas fiambreras.

42.  Reutilice las bolsas de la compra. Ahorrará energía y producirá menos desechos si usa bolsas reutilizables, en vez de aceptar bolsas nuevas cada vez que vaya a la compra.

43. Compre productos que tengan poco embalaje. Compre repuestos siempre que sea posible. Con ello también ahorrará energía y producirá menos desechos.

44. Compre de forma inteligente. Una botella de 1,5 litros requiere menos energía y produce menos desechos que tres botellas de 0,5 litros.

45. Deje de quemar la basura en casa. Esta práctica produce emisiones y puede liberar productos químicos tóxicos en la atmósfera.

 

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